El espectáculo por llamarlo de alguna forma (monólogo), que mas he frecuentado, divierte pero también crea conciencia, nos hace darnos cuenta, reflexionar sobre nuestro cuerpo, de nuestro espacio como mujeres, y por qué no reírnos de nuestras propias experiencias, pero siempre de una u otra manera identificándonos con las oradoras.